Respuesta corta

Un chatbot de WhatsApp para una inmobiliaria debe responder al instante, presentar los proyectos o inmuebles disponibles con su material, pedir los datos que el asesor necesita para calificar al interesado, hacer seguimiento si la persona deja de responder y transferir la conversación a un asesor humano con toda la información recogida.

El problema de las inmobiliarias en WhatsApp

Una pauta en redes o un aviso en un portal puede traer decenas de mensajes en un día. La mayoría empieza igual: qué hay disponible, dónde queda, cuánto cuesta, si hay financiación. Los asesores responden lo mismo una y otra vez, y los interesados que escriben de noche o el fin de semana muchas veces no vuelven.

Un chatbot bien diseñado se encarga de esa primera parte y deja a los asesores lo que mejor hacen: acompañar a quien quiere comprar.

Lo que debe hacer el chatbot

  • Responder al instante, a cualquier hora.
  • Mostrar los proyectos o inmuebles disponibles, con ubicación y características.
  • Enviar la ficha en PDF, fotos y video de cada proyecto.
  • Preguntar lo que el asesor necesita saber: qué busca, para cuándo, si requiere crédito.
  • Guardar los datos del interesado en el CRM o en una hoja de cálculo.
  • Escribir de nuevo si la persona deja la conversación a medias.
  • Pasar la conversación a un asesor, con aviso al equipo.

Inventario siempre actualizado

El error más costoso es ofrecer un inmueble que ya se vendió. La solución es que el chatbot no tenga una lista escrita a mano, sino que lea el inventario desde la fuente que la inmobiliaria ya mantiene: su sitio web, su CRM o una hoja de cálculo. Cuando publican o retiran un inmueble, el chatbot lo refleja solo.

Seguimiento sin ser invasivo

Muchas personas dejan de responder a mitad de la conversación. Un recordatorio amable unos minutos después recupera una parte de ellas. La clave es limitar los seguimientos, detenerlos en cuanto la persona responde o pide hablar con un asesor, y respetar a quien decide no continuar.

Cuándo pasar a un asesor

  • Cuando la persona lo pide.
  • Cuando pregunta por negociación, descuentos o condiciones particulares.
  • Cuando ya dejó sus datos y mostró interés en visitar o separar.
  • Cuando el chatbot no entiende la consulta.

Mientras el asesor atiende, el chatbot debe quedarse en silencio para no interrumpir la conversación.

Un ejemplo real

Para Intercredit Eje S.A.S. construimos un asistente de WhatsApp con menús de bienes raíces y créditos. Presenta los proyectos de lotes y fincas del Eje Cafetero, envía su ficha y su video, muestra las casas y apartamentos publicados en el sitio web de la empresa con foto y enlace, pide los datos del interesado, hace seguimiento si la persona deja de responder y la transfiere a un asesor cuando quiere avanzar.

Preguntas frecuentes

¿El chatbot reemplaza a los asesores?

No. Se encarga de las preguntas repetidas y de recoger los datos del interesado. La negociación y el cierre siguen en manos de los asesores, que reciben conversaciones mejor preparadas.

¿Puede enviar fotos, videos y PDF?

Sí. La API de WhatsApp Business permite enviar imágenes, videos, documentos y tarjetas con enlace.

¿Qué pasa con los mensajes fuera de horario?

El chatbot responde y recoge los datos. Si la persona pide un asesor fuera de horario, se le informa cuándo la contactarán y el equipo recibe el caso al iniciar la jornada.