El reto
La información de clientes, créditos y pagos estaba repartida entre hojas de Excel y boletas físicas. Saber cuánto debía cada cliente, a quién llamar primero y qué se había acordado en la última llamada dependía de buscar a mano.
La solución
Una plataforma web con la cartera completa: clientes, créditos, cuotas y pagos, con el saldo real de cada cliente calculado por el sistema.
Una cola de cobranza que reparte las cuentas entre los gestores, que llaman desde puestos de trabajo conectados a un celular, y registra el resultado de cada llamada.
Qué hace el sistema
- Registro de pagos aplicados a la deuda más antigua, con auditoría.
- Reversión de pagos mal registrados sin borrar el historial.
- Promesas de pago que se cumplen o se vencen automáticamente.
- Renegociación de planes de pago sin perdonar deuda.
- Cola de llamadas por gestor y registro del resultado de cada llamada.
- Horario de cobranza que respeta fines de semana y festivos.
- Recordatorios y solicitudes de pago por WhatsApp.
Qué cambió
El CRM se entregó y el cliente lo aprobó para producción. La cartera completa, los pagos, las promesas de pago y la cola de llamadas del equipo de cobro quedan en un solo sistema, con el saldo de cada cliente calculado por el sistema y no a mano.
Los gestores ya no buscan en hojas de Excel ni en boletas a quién llamar ni qué se acordó: el sistema les asigna la siguiente cuenta y guarda el resultado de cada llamada.

Ningún pago se borra y las llamadas salen de un celular
Cada pago se aplica primero a la deuda más antigua. Si alguien registra un pago por error, se revierte dejando el registro y el motivo, en lugar de borrarlo, para que la cartera siempre se pueda auditar.
Las llamadas de cobranza salen de un celular Android conectado a cada puesto de trabajo, con diadema. La plataforma web asigna la siguiente cuenta y el celular marca, en lugar de depender de telefonía instalada en cada computador.